El ESI fortalece el rol del enfermero en el triaje, ya que no solo exige juicio clínico para identificar la prioridad de atención, sino también capacidad de análisis para anticipar los recursos diagnósticos y terapéuticos que serán necesarios. Esto convierte al triaje en un proceso más integral, estratégico y orientado a la gestión eficiente de los servicios de urgencias.
El ESI fortalece el rol del enfermero en el triaje, ya que no solo exige juicio clínico para identificar la prioridad de atención, sino también capacidad de análisis para anticipar los recursos diagnósticos y terapéuticos que serán necesarios. Esto convierte al triaje en un proceso más integral, estratégico y orientado a la gestión eficiente de los servicios de urgencias.