El uso del TEP contribuye significativamente a la seguridad del paciente pediátrico, ya que facilita la identificación temprana de niños gravemente enfermos, priorizando su atención y disminuyendo el riesgo de deterioro clínico o eventos adversos prevenibles en el servicio de urgencias.
El uso del TEP contribuye significativamente a la seguridad del paciente pediátrico, ya que facilita la identificación temprana de niños gravemente enfermos, priorizando su atención y disminuyendo el riesgo de deterioro clínico o eventos adversos prevenibles en el servicio de urgencias.